Un rotulador calibrado da siempre el mismo grosor de línea. Se usa para entintar ilustración y cómic, para urban sketching y para dibujo técnico. La clave es la tinta: los buenos fineliners usan tinta pigmentada, resistente al agua y a la luz una vez seca, así que se puede colorear encima con acuarela o rotulador sin que la línea se corra.
Comparamos cinco sets negros con los datos de cada fabricante: dos de Sakura Pigma Micron, el Uni Pin, el Staedtler Pigment Liner 308 y los Pitt Artist Pen de Faber-Castell. Las diferencias están en los grosores que trae cada set y en el tipo de punta.
Tinta pigmentada. Es lo primero que hay que mirar si vas a colorear encima. Todos los de esta comparativa la tienen; un rotulador de fibra normal se corre con el agua.
Grosores. Con tres grosores (fino, medio y grueso) se puede trabajar casi todo. Los sets que bajan a 0,03 mm sirven para detalles muy finos, texturas y tramas.
Punta de fibra o metálica. La punta de fibra es suave y cómoda a mano alzada. La metálica, como la del Pigment Liner, aguanta el roce con la regla sin aplastarse, ideal en dibujo técnico.
Deja secar. Aunque la tinta pigmentada seca rápido, conviene esperar unos minutos antes de borrar el lápiz o pintar encima. Para los negros grandes, un pincel de tinta es más práctico.