El rotulador de alcohol es la herramienta de color del cómic, el manga, la ilustración y el diseño de producto. Su tinta seca muy rápido, no levanta el papel y permite fundir colores y trabajar degradados por capas. Las diferencias entre marcas están en tres cosas: la punta (pincel o biselada), la variedad de colores y si el rotulador se puede recargar cuando se acaba.
En esta comparativa están las tres opciones más habituales. Copic, con sus gamas Sketch y Ciao, recargables y con puntas de recambio. ProMarker de Winsor & Newton, de punta biselada y fina. Y Ohuhu, que ofrece muchos colores con punta de pincel por bastante menos dinero. Todos los datos salen de los fabricantes.
Punta de pincel o biselada. La punta de pincel (Copic Sketch y Ciao, Ohuhu) es la favorita para colorear ilustración y manga: el trazo cambia con la presión y los degradados salen más suaves. La biselada (ProMarker) rellena zonas grandes y da líneas firmes, muy útil en diseño de producto y arquitectura.
Recargable o no. Copic se recarga con frascos de tinta y permite cambiar las puntas, así que el rotulador no se tira. A largo plazo, si coloreas mucho, sale a cuenta. Ohuhu cuesta mucho menos por rotulador; las fichas de sus sets no mencionan recarga.
Empieza por pocos colores bien elegidos. Para colorear con alcohol se trabaja por familias de tonos cercanos (del más claro al más oscuro). Un set temático, como los grises o los tonos piel, rinde más que muchos colores sueltos sin relación.
El papel cambia el resultado. El rotulador de alcohol traspasa el papel normal y se expande. Un papel específico con barrera mantiene la tinta arriba: mira nuestra comparativa de papel para rotuladores.