La diferencia entre una acuarela barata y una buena no está en la caja, sino en el pigmento: cuánto lleva cada pastilla, si es un pigmento puro o una imitación («tono» o «hue» en el nombre) y cuánto resiste a la luz. Las marcas lo separan en dos niveles. La gama de estudiante (Cotman de Winsor & Newton) usa menos carga de pigmento y es mucho más barata; la de artista (Winsor & Newton Professional, Schmincke Horadam, Daniel Smith) da colores más intensos con menos capas y aguadas más limpias. Van Gogh, de Royal Talens, se sitúa entre ambas.
Hemos reunido doce cajas y sets con los datos de cada fabricante: qué colores trae, el formato y lo que cada marca declara sobre su pintura. Fuera de la tradición europea, la Gansai japonesa de Kuretake ofrece algo distinto: color opaco y plano, muy usado en ilustración.
Estudiante o artista. La gama de estudiante tiene menos pigmento por pastilla y algunos colores son imitaciones más baratas; la de artista da colores más intensos y aguadas más limpias. Para aprender, Cotman cumple; si pintas a menudo o vas a exponer, la diferencia de una Professional, Horadam o Daniel Smith se nota.
Pastilla o tubo. Los godets (pastillas) son lo más cómodo: abres la caja y pintas, ideal para cuaderno y viaje. El tubo da más pintura de golpe para aguadas grandes y sirve para rellenar godets vacíos.
Número de colores. Doce bien elegidos bastan para mezclar casi todo; con 24 o más ganas comodidad. Una caja con huecos libres, como la Horadam de 12, permite crecer a tu ritmo.
Resistencia a la luz. Si la obra se va a colgar, busca marcas que la indiquen por color (con símbolos como +++ o letras como AA y A). Las de artista suelen dar más información.
El papel importa tanto como la pintura. Una acuarela profesional sobre papel fino se ve peor que una de estudiante sobre papel de algodón. Mira nuestra comparativa de papel de acuarela.